martes, 15 de enero de 2013

MILÁN



Cómo llegar:

El sábado pasado decidimos hacer una pequeña escapa a Milán. Cogimos un vuelo a las 6:20 de la mañana desde Barcelona, con Ryanair. Llegamos, alrededor de las 8 al aeropuerto de Bergamo. Ahí, cogimos los autobuses Autostradale, asociados a la aerolínea (de hecho compramos el billete de autobús en el avión). El trayecto duró una hora y el coste de ida y vuelta desde el Aeropuerto a  la Estación Central de Milán fueron  9€ por persona. Los horarios de la estación están en Internet, tanto los de ida como los de vuelta.

Ruta por Milán:

- En cuanto llegamos a la Estación Central, dimos una vuelta por la misma ya que es una de las estaciones más grandes y monumentales de Europa. Posee una mezcla de estilos muy interesantes. Después de reponer fuerzas con un capuccino cogimos el metro para llegar hasta el ‘Duomo’. La línea amarilla o M3 es la que conecta la estación central con la Plaza de la Catedral. Cuidado en las máquinas de compra de billetes, ya que se pone gente a ‘ayudarte’ a comprar los billetes a cambio de una propina. Las máquinas expendedoras son muy fáciles de utilizar, ya que puedes elegir varios idiomas, así que no hace falta la ayuda de nadie. El billete sencillo cuesta 1.5€, el de 10 viajes 13,80 € y el de día 4.80€. Al llegar a la estación del Duomo necesitas el billete para poder salir.


Interior catedral
- Lo bueno de llegar a la Plaza del Duomo en metro es que no más salir te encuentras la fachada marmolada de la catedral gótica justo delante. El Duomo, como toda buena Catedral de Italia, es impresionante, con 157 metros de longitud, es una de las catedrales católicas más grandes del mundo. En el interior, una de las curiosidades es que en vez de estar decorada con frescos, tiene gran cantidad de cuadros enormes colgando de hilos que separan la nave central de las laterales. La entrada es gratuita pero te cobran 2€ si quieres hacer fotos. Hay ‘vigilantes’ por toda la iglesia vestidos con capas rojas que te dan una pulsera para que te permite realizar fotografías dentro del templo. Es posible subir a la terraza. Los precios son de 7€ para subir por las escalera y 12€ para subir en ascensor.
La plaza está llena de gente vendiendo pulseras y maíz para las palomas, es bastante agobiante.

- La siguiente parada fue la visita obligatoria del Centro comercial (o más bien un department Store, tipo el Corte Inglés) que está al lado de la catedral, llamado La Rinascente, que a parte de poder comprar todo tipo de cosas (maquillaje, ropa, zapatos, comida) se puede subir a la terraza que tiene magnificas vistas del lateral de la catedral.


Galleria Vittorio Emanuele

- Más tarde nos dirigimos a visitar las Galleria Vittorio Emanuele al lado de la Rinascente. Está cubierta con grandes bóvedas de vidrio en forma de cruz latina, donde se encuentran algunos de los cafés y comercios más conocidos de la ciudad. Aquí también se encuentra el famoso mosaico del toro, al cual se le debe pisar cierta parte (se ve que parte ya hay un surco en el suelo) y dar vueltas con el talón en el agujero, para tener suerte.

- Cruzando las Galerías llegamos a la plaza de la Scala (las galerías unen la Piazza del Duomo con al Piazza de la Scala), donde se encuentra el teatro con el mismo nombre. Éste es uno de los teatros de ópera más famosos del mundo. La entrada es de 6.5€ adultos y 4€ si eres estudiante. Lo que se puede visitar es muy poco, la sala dónde se encuentra el bar, los palcos (dónde ves todo el escenario, que realmente impresiona) y un par de salas que hacen a la vez de museo. Cuidado con los ensayos ya que, en nuestro caso, vimos el escenario con luz durante 5 minutos porque más tarde empezaron los ensayos de un obra y apagaron completamente la iluminación. Nos dieron al opción de volver más tarde, cuando los actores y el equipo estuvieran comiendo, para poder disfrutar más de la visita (con la misma entrada). Aunque es muy bonito, para mi gusto no vale la pena el precio (6.5€). No permiten hacer fotos en el interior.

- Siguiendo la ruta llegamos al Castillo Sforzesco, que fue construido como fortaleza alberga múltiples museos. Desde una de las puertas con arcos ojivales queda enmarcado de forma perfecta el Arco de la paz, arco situado en la Plaza Sempione.

- De ahí nos dirigimos a la Torre Branca, estructura metálica de 108 m desde donde se puede ver la ciudad (incluido el lateral del Duomo). Debido a la niebla que nos encontramos  decidimos no subir ya que no hubiéramos visto gran cosa. La subida (en ascensor) cuesta 4,00€. 

- Más tarde, fuimos a probar suerte a la Iglesia de Santa Maria delle Grazie a ver si conseguíamos entrar a ver el cuadro de La Última Cena. Habíamos intentado reservar 3 semanas antes (que fue cuando decidimos hacer el viaje) pero no tuvimos suerte y no habían entradas disponibles, por lo que nos acercamos al mostrador para asegurarnos que no hubieran habido cancelaciones. No hubo suerte. Recomiendo que, en cuanto sepáis las fechas del viaje, reservéis hora. 

- Con la cola entre las piernas, volvimos a la Piazza del Duomo a descansar y a comer. Ahí nos sentamos en un restaurante llamado Ciao, situado en el segundo piso de un edificio que está al lado de las Galleria Vittorio Emanuele  Es un buffet libre con platos típicos italianos. La calidad es regular y los precios no son ni muy caros ni muy baratos. Comimos: Un plato de pasta, uan ensalada pequeña, dos trozos de provolone, una pieza de fruta y una bebida por 19€. Lo bueno es que dentro de este edificio, en la primera planta hay Wi-Fi gratuito.


Cementerio Monumental
- Por la tarde, después de haber descansado un poco, cogimos el tranvía número 14 desde la calle Via Torino y nos dirigimos al Cementerio Monumental (Parada: Monumentale/Bramante). Hay que tener ya ticket comprado para subir al tranvía porque adentro no se puede comprar y se ha de marcar. Este Cementerio es una de las visitas más espectaculares que se pueden realizar en la ciudad. Se trata de una exposición artística que, lejos de mostrar la lúgubre apariencia de un cementerio, es un lugar repleto de esculturas y preciosas edificaciones. Junto a la entrada principal podréis conseguir un mapa en el que se indican las obras más relevantes. En invierno cierra a las 16:30 y en verano a las 18:00. 

- De vuelta al centro, nos acercamos al famoso ‘cuadrilátero de oro conjunto de calles con tiendas famosas donde merece la pena ver los escaparates y contemplar a la gente que ronda las tiendas. La calles más importantes son la Via Montenapoleone y la Via della Spiga. Entre éstas hay diversas calles que componen el famoso cuadrilátero, aunque ninguna de ellas tiene la importancia de las anteriores.




- Ya para acabar con la ciudad, nos acercamos a la Iglesia de Santa Maria Presso San Satiro, una iglesia muy pequeñita situada en la Via Torino cuya cosa particular es la pintura en perspectiva de la Sacristía  pintada por Bramante.

- Muy cerca de la iglesia está el famoso colmado Peck, lleno de productos frescos típicos milaneses. Aunque sobre todo hay una gran variedad de quesos y embutidos, también tiene una sección dedicada a la pasta fresca. A nosotros no nos dejaron comprar porque dijimos que era para llevárnosla y nos dijeron que no porqué no podía estar más de 1 hora fuera del frigorífico.

Mi impresión general de Milán ha sido regular. Es uan de las ciudades italianas que menos me ha impactado. Considero que es suficiente con un día, o algunas horas.