
El viernes, alquilamos un Smart en la empresa Sixt (www.sixt.com). El coche era muy nuevo y el precio bastante competitivo (44€ por todo el día, recogiéndolo a las 9:00 y devolviéndolo a las 22:00). De ahí nos dirigimos primero al Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial. La verdad, por fuera es muy bonito, pero en el interior, lo único que vale la pena para mi gusto es el Panteón, donde están enterrados todos los reyes, y sólo se puede acceder si a parte de comprar la entrada al recinto, también se alquila la auto guía. Más tarde, volvimos a emprender la marcha hasta el Valle de los Caídos, que es muy impresionante.
Alrededor de las 13.00 hs llegamos a Segovia dónde, primero de todo visitamos la catedral. Ésta, si se ha visitado otras catedrales de España, no es de la más espectacular, pero vale la pena. A la hora de comer, encontramos el restaurante Asi nos ponen de huevos las Gallinas (http://www.segoweb.es/gallinas2/dia/dia.htm), un restaurante muy cerca del centro y que tiene un menú de mediodía muy bueno a parte de que las porciones son muy generosas.
Después de comer, fuimso a visitar el Alcázar de Segovia (no os lo podéis perder). Parece un castillo sacado de cualquier película de Disney. También vale mucho al pena subir a la torre, ya que se pueden observar unas vistas muy bonitas de Segovia. Por último, y como no podía ser de otra forma, nos acercamos al Acueducto que hace famosa la ciudad, y la verdad es que impresiona como una estructura tan antigua hoy en día todavía se puede aguantar de pie.
Ya después de este día tan agotador nos dirigimos a Madrid, a los apartamentos que habíamos reservado. El nuestro era el MV Reina Sofía (http://www.mvrelocations.com/index.php?lang=es&country=ESP), que se encontraba en pleno centro del Barrio Lavapiés a 10 minutos caminando de la Estación de Atocha. Era un apartamento de dos habitaciones, muy bien decorado. La verdad es que la relación calidad-precio era excelente.
El resto de los días, nos pasamos caminando por Madrid, y visitando los monumentos más emblemáticos de la ciudad. El sábado, fuimos a La Almudena y subimos a la cúpula. Ciertamente, ni la catedral ni la cúpula valen la pena. Ese mismo día comimos en el restaurante La Sanabresa (http://www.restaurantelasanabresa.com/) donde a parte de tener un menú muy variado, los platos son de calidad y abundantes (recomendado el caldo). Aunque eso si, se forman muchas colas, por lo que es importante reservar a ir antes de las 2.
Al día siguiente, domingo, fuimos a hacer lo que hacen todos los madrileños, ir a comer tapas a La Latina Turner. Ahí encontramos un bar muy bueno (c/ Almendro 19) donde comimos muy bien, aunque el servicio era un poco malo ya que mientras estaban atendiendo en la barra, los camareros no hacían otra cosa que pelearse
Por último, el domingo, antes de emprender el viaje de vuelta fuimos a merendar a la famosa Chocolatería San Ginés (Plaza de San Ginés, 5) donde te sirven el chocolate y los churros o porras más buenas de Madrid!